La Justicia de Tucumán investiga a una banda criminal que usaba identidades falsas en redes sociales para cometer estafas, incluyendo la oferta de alquileres de viviendas en El Cadillal. Los estafadores recibían dinero por transferencias y luego desaparecían. Por el caso, un joven de 22 años, apodado “Dogor”, quedó con prisión preventiva por tres meses, mientras que un hombre de 62 años y su hijo de 21 también están implicados en la causa, que ya suma seis víctimas.
La investigación, a cargo de la Unidad de Usurpaciones, Estafas y Cibercriminalidad I del Ministerio Público Fiscal, reveló que la banda creaba perfiles falsos con nombres inventados, como “Brian Sangiani”, para engañar a las personas. Además de los alquileres truchos, también ofrecían materiales de construcción en corralones y simulaban tráfico de influencias para recuperar motocicletas secuestradas o facilitar el ingreso a la Policía. Las víctimas realizaban pagos a cuentas falsas, creyendo que trataban con terceros, pero en realidad el dinero iba a los propios estafadores.
El pasado viernes, en una audiencia judicial, la auxiliar de fiscal Paula Bellomio explicó que la causa fue declarada compleja debido a la cantidad de delitos y la posible existencia de una asociación ilícita. Mientras “Dogor” seguirá detenido, el joven de 21 años podría perder su arresto domiciliario, y el padre permanecerá con medidas menos restrictivas. La investigación sigue en curso bajo la dirección de la fiscal Silvina Robles.