El presidente Javier Milei encabezó este martes un acto en la Plaza San Martín de Retiro, en la ciudad de Buenos Aires, para conmemorar el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas. En su discurso, transmitido por cadena nacional, reivindicó a las Fuerzas Armadas, criticó a la dirigencia política anterior por su manejo del reclamo de soberanía y aseguró que su gobierno busca hacer de Argentina una potencia para que los habitantes de las islas deseen ser parte del país.
Milei no viajó a Ushuaia, donde se realiza el acto central y a donde asistió su vicepresidenta, Victoria Villarruel, con quien mantiene diferencias. En cambio, llegó al acto en Buenos Aires acompañado por su hermana y secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y fue recibido por el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri. Junto a funcionarios nacionales, rindió homenaje a los veteranos colocando una ofrenda floral y realizando un minuto de silencio frente al monumento a los héroes.
En su discurso, Milei recordó a los caídos y a sus familias y responsabilizó a los gobiernos anteriores por el debilitamiento de la posición argentina en el reclamo de soberanía. “Nuestra demanda soberana fue damnificada por las decisiones económicas, diplomáticas y militares de la casta política”, afirmó, en una crítica directa a la gestión kirchnerista. También denunció el “desarme y la demonización deliberada” de las Fuerzas Armadas, lo que, según él, debilitó la posición del país ante el mundo.
Uno de los momentos más llamativos del discurso fue su referencia a los habitantes de las islas, a quienes llamó “malvinenses”. “Anhelamos que los malvinenses decidan algún día votarnos con los pies a nosotros”, dijo, y explicó que su gobierno busca que Argentina sea un país tan próspero y libre que los isleños elijan ser argentinos sin necesidad de medidas de presión.
El mandatario insistió en que fortalecer la economía es clave para el reclamo por Malvinas y para la defensa del país. “Este es el primer gobierno en mucho tiempo que entiende que un país soberano tiene que ser primero, necesariamente, un país próspero”, sostuvo. En esa línea, defendió su política económica y aseguró que solo con una nación fuerte y con Fuerzas Armadas bien equipadas se puede tener una posición sólida en cualquier negociación internacional.
Durante el acto, Milei también anunció el ascenso de los soldados aspirantes que combatieron en Malvinas, una medida que, según él, busca saldar una deuda histórica con los veteranos. Al cierre de su discurso, reafirmó el compromiso del gobierno con el “reclamo inclaudicable” por las islas y prometió agotar “todos los recursos diplomáticos” para lograr su recuperación. “A los veteranos, a sus familias y a todos quienes visten uniformes en defensa de la patria les reitero mi eterno agradecimiento en nombre de todos los argentinos”, concluyó, cerrando con su frase característica: “¡Viva la libertad, carajo!”.