Fuentes judiciales informaron que la Fiscalía en Homicidios II, a cargo de la doctora Adriana Giannoni, ya cuenta con los resultados del estudio denominado dermotest (examen para determinar la presencia de residuos de pólvora), al que fue sometido Sebastián Agustín Juárez, hasta ahora el único detenido por el crimen de Claudio Gabriel Acevedo, de 19 años.
Por el crimen de Acevedo hay tres personas imputadas. El mismo día fue detenido Sebastián Agustín Juárez, de 18 años. En tanto, son intensamente buscados su hermano, Nelson Exequiel Juárez y otro sujeto de apellido Zelaya.
El caso
En la tarde del pasado martes, Acevedo fue acribillado de al menos diez tiros en distintas partes del cuerpo. El crimen, registrado en inmediaciones de calle San Miguel al 1.800, activó la intervención del Ministerio Público Fiscal, a través de la Fiscalía en Homicidios II, a cargo de Adriana Giannoni. Un equipo de esa unidad investigativa, coordinado por el prosecretario Alejandro López Isla, se presentó en la escena para supervisar las tareas de rigor.
Al mismo tiempo, fue convocado a intervenir el Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF), con sus Divisiones Laboratorio, Criminalística y Forense. Por parte de la Policía actuó la División Homicidios, a cargo de los comisarios Cristian Peralta y Diego Bernachi.
Las familias de ambos jóvenes protagonizan un enfrentamiento desde hace varios años. El año pasado, un hermano de Acevedo fue ultimado en el marco de esa disputa.
Según las averiguaciones realizadas por los investigadores judiciales y policiales, Juárez interceptó, a bordo de una motocicleta, a la víctima, quien se encontraba con otro joven de apellido Zelarayán, a la altura de calle San Miguel al 1.800, frente al hospital Obarrio.
En esas circunstancias le efectuó al menos diez disparos, que lo hirieron en el cráneo, la pelvis, la región lumbar y las piernas. Fue llevado al hospital Avellaneda y luego al Padilla, donde se confirmó su deceso alrededor de las 17 horas. Zelarayán recibió entre cuatro o cinco impactos y fue internado en el Centro de Salud.
Los voceros judiciales explicaron que, según una versión recolectada en el lugar, en un hecho previo al crimen, lo jóvenes ya habrían tenido desavenencias. En esa circunstancia el presunto agresor se habría retirado, para luego retornar y tomar venganza. Esa secuencia se encuentra en vía de confirmación.